Las automotrices locales ya exportan a 84 países
Venden en el mercado externo el 55% de la producción y proyectan un 85% para 2010
Canadá, Cuba, Estados Unidos, Turquía, Arabia Saudita, España, Portugal, Francia, Vietnam, Alemania, Japón, Nigeria, Sudáfrica y Angola son algunos de los rumbos elegidos. Brasil, al que se destinaba el 81,1% de los vehículos argentinos en 1998, representó en los primeros seis meses de este año el 55,2 por ciento.
Las automotrices eligieron el hotel Ceasar Park para despedir el año y mostrar los níºmeros que las han convertido en el sector estrella del modelo que empezó el gobierno de Eduardo Duhalde y continuó el de Néstor Kirchner. Se venderán 550.000 autos este año en el país. “Creemos que la demanda interna va a seguir a ritmo sostenido”, se entusiasmó Fernando Fraguío, director general de Iveco y secretario de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
Luis Ureta Sáenz Peña, el presidente de Adefa, que fue elegido por la futura jefa de Estado Cristina Kirchner para ser embajador en Francia, prefirió esquivar las preguntas y no estuvo presente. Ureta Sáenz Peña es presidente de PSA Peugeot Citroí«n y será reemplazado en Adefa por el director general de la filial nacional, Osvaldo Baños. “Estamos esperando que Baños se recupere de la sorpresa”, confirmó Fernando Cuesta, director de Peugeot Citroí«n.
Los ejecutivos de Adefa tienen la intención de cristalizar y expandir el perfil productor. Segíºn una proyección que presentaron ayer, esperan en 2010 vender en el mercado externo el 85% de su producción. Hoy, esa cifra está en el 55%. “La coyuntura de la producción terminal alimenta las expectativas favorables”, indica el trabajo expuesto ayer.
El sector tiene, no obstante, mucho por rodar dentro del país. El primer obstáculo será algo bastante postergado a pesar del repunte: las ventas mediante créditos prendarios, que hoy representan apenas un 30% y en los 90 eran de hasta el 70%. “Creo que la demanda es lo suficientemente importante como para que las ventas financiadas crezcan, independientemente de la crisis financiera mundial”, dijo Dominique Maciet, director general de Renault.
Sin miedo a la crisis
Si todo saliera como esperan, en 2010 deberían vender en el mercado interno unos 750.000 automóviles, es decir, un 40% más que en la actualidad. “El sector nuestro depende mucho del contexto general -dijo antes del encuentro un ejecutivo del rubro-. Si no hay una crisis, sigue para adelante, hay para rato.”
Otra inquietud: asoma un 2008 energético complicado. Hubo ya cortes de luz y gas el íºltimo invierno. ¿Adelantarán producción?, se les preguntó. Ya en julio pasado algunas terminales habían adelantado las vacaciones de su personal para no tenerlo deambulando por las plantas. Fraguío hizo un rápido y silencioso sondeo con la mirada por los presidentes de las empresas, que miraban la conferencia desde las primeras filas. “Acabo de preguntar y me dicen que no, que nadie adelantó producción”, explicó después. Maciet agregó: “La demanda [de autos] es tal que no lo permite”. Fraguío dijo que la Argentina tenía, como Brasil hace siete años, posibilidades de superar los problemas de energía. “Esperemos que se termine la sequía”, añadió.
Los empresarios reiteraron también sus aspiraciones a que se convergiera en el Mercosur hacia un mercado libre. Hoy está regulado mediante un complejo sistema de intercambio compensado. “La posición de Adefa sobre la política automotriz ha sido siempre la del libre comercio -se preocupó por aclarar Maciet-. Ha sido también siempre la posición de Anfavea [la cámara que agrupa a las terminales de Brasil].”
En junio de 2006, la entonces ministra de Economía, Felisa Miceli, y su par de Desarrollo de Brasil, Luiz Furlán, acordaron extender el comercio compensado por dos años. Segíºn el sistema, cada país puede comprarle al otro US$ 195 en vehículos y partes por cada 100 que le vende.
Como consecuencia de la apreciación del real, el comercio entre ambas naciones quedó equilibrado sin la necesidad de aplicar la reglamentación. Se espera, no obstante, que Brasil proponga liberar el intercambio en la próxima cumbre del Mercosur, que empezará el 17 del mes próximo en Montevideo. “Con el Gobierno vamos a ver cómo caminamos juntos por las negociaciones del año que viene”, dijo Maciet.
Captar la atención del mundo será otra cuestión por resolver. En Adefa anunciaron que las terminales invertirían unos US$ 2500 millones entre 2007 y 2010 para el desarrollo de nuevos modelos y el incremento de la producción. Para el resto de América del Sur, en tanto, se esperan desembolsos por 16.000 millones.
Se trata, con todo, de una industria que, en relación con el contexto general, ha aumentado significativamente las inversiones durante los íºltimos años. Por ejemplo, hubo desembolsos por US$ 562 millones entre 2002 y 2004. Para el lapso 2005/2007, subieron a 1496 millones. Para 2008/2010, se anticipan 1948 millones.

