Economía cifra el déficit fiscal catalán en el 8,70% del PIB, un punto menos que el cálculo del Govern
El Ministerio de Economía calcula el déficit fiscal catalán del 2005, es decir, la diferencia entre lo que los catalanes pagan en impuestos y lo que reciben a cambio en forma de inversiones, entre el 6,38% y el 8,70% del PIB, dependiendo del método de cálculo y de las imputaciones que se realizan.
A través del método del flujo monetario, que calibra el impacto económico del sector píºblico sobre un determinado territorio, el déficit catalán es de entre el 8,69% y el 8,70% del PIB. Sin embargo, segíºn el estudio del Govern, el desequilibrio en este apartado fue de un 9,8% del producto interior bruto.
El debate sobre la financiación
Por el método del flujo de beneficio, que mide la incidencia de la actuación del sector píºblico sobre el bienestar de los ciudadanos, el déficit catalán oscila entre el 6,38% y el 6,69% del PIB, segíºn las imputaciones del IRPF y otros factores. Con esta segunda fórmula, el déficit catalán fue del 6,6%, eso sí, entre el periodo 2002-2005.
En relación con el estudio, el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha insistido en apuntar que las cifras no se pueden trasladar al debate sobre la financiación autonómica.
La redistribución de la renta
Los expertos que han elaborado el estudio, han presentado seis supuestos y en todos ellos se destaca que las autonomías de Madrid, Baleares, Catalunya y la Comunidad Valenciana son las que “más contribuyen” a la solidaridad territorial.
El informe revela asimismo que las comunidades autónomas con mayor renta per cápita, como Catalunya, son las que tienen mayor déficit fiscal, mientras que aquellas con menor renta per cápita, aportan menos. Los datos demuestran que el sistema fiscal es “progresivo” y supone una “correcta redistribución de la renta a través del gasto píºblico”, segíºn Ocaña.

