Afirman que no fue Yunus sino los babilonios quienes inventaron el microcrédito
Así lo sostiene el agrónomo y banquero francés, Jean Pierre Canot, en un reciente artículo publicado por el portal canadiense Tolerance.
Canot es autor del libro Apprends-nous plutôt à pêcher! (edición de autor, 2005), donde vuelca la decepción de su experiencia en programas de desarrollo agrícola en unos quince países y propone algunas soluciones.
Para él, la fuente de inspiración de las microfinanzas son los principios básicos del movimiento cooperativo, expresados en 1844 por los pioneros de Rochdale (Inglaterra) o los productores de almez en Gard (región mediterránea de Languedoc-Rosellón, en Francia), que dieron sustento filosófico a los modelos cooperativos agrícolas, fundamentalmente Crédit Agricole.
Según su opinión, olvidamos sistemáticamente esta enseñanza decimonónica y sobrevaloramos, en nuestros programas de desarrollo, el modelo bangladesí de Yunus (al que porté désormais aux nues, “ponemos sobre las nubes”).
Todo programa o política que tenga como misión incorporar a los soslayados (les laissés-pour-compte) por el sistema bancario, sostiene Canot, no tendría que pasar por alto la eficacia de un modelo probado con los siglos.
Los principios a los que alude el autor son los siete atribuidos a los pioneros de la cooperativa de consumo de Rochdale: libre adhesión y libre retiro de la organización; control democrático por parte de sus miembros; neutralidad política, racial y religiosa ventas al contado devolución de excedentes; interés limitado sobre el capital y educación permanente.
Vínculos:
Blog personal: http://jeanpierrecanotbergerac.blogsudouest.com/
Imagen: Dos babilonios en relieve de una de las escaleras del palacio de Persépolis, ciudad que estaba ubicada a unos 70 kilómetros de lo que actualmente es Shiraz, en Irán.


