Los préstamos intrafamiliares
En tiempos de crisis las vías de financiación tradicional se cierran. Es así como tanto los préstamos personales como los préstamos al consumo experimentan grandes retrocesos debido al cierre del grifo en materia de créditos. Por esta razón son muchos los que comienzan a considerar otras vías de financiación como, por ejemplo, los préstamos intrafamiliares.
Es común que en tiempos de turbulencia económica los hijos busquen en sus padres la liquidez y el crédito que son incapaces de obtener por medio de la banca. Estos préstamos suelen caer dentro de la categoría de contratos verbales y raramente están protegidos, siendo muy vulnerables. Es por esta razón que los especialistas aconsejan que las clausulas del préstamo se establezcan por escrito antes de formalizar ninguna clase de operación.
Igualmente, los préstamos intrafamiliares pueden ser muy beneficiosos para ambas partes. En este sentido, un hombre estadounidense de 80 años le prestó cerca de 120 mil dólares a su hija y a su nieto. A cambio, el señor recibe un interés que ronda el 5,6%. Interés superior a aquello que podría percibir en el mercado actual e inferior a las tasas de interés que podría tener que pagar su hijo para hacerse con un crédito por la vía crediticia convencional. Una situación en la cual ambas partes ganan.
Es cierto, los préstamos intrafamiliares pueden ser muy ventajosos, ofreciendo tasas de interés más bajas que la banca y períodos de amortización más flexibles que se acomoden a cada situación. No obstante, los especialistas recomiendan en estos casos que tampoco se preste dinero a aquellos que lleven finanzas desorganizadas y dispongan de pocos ingresos puesto que más allá de todo vínculo filial también es una transacción comercial que puede perjudicar gravemente al prestatario y al prestamista. Sobre todo al prestarle dinero a alguien que no podrá devolverlo en un plazo normal.
En cualquier caso, la firma de un contrato de préstamo es muy aconsejable para calmar a ambas partes, estableciendo las condiciones para el préstamo desde el principio y evitando confusiones. Otro consejo que dan los especialistas para estos casos es considerar a los préstamos otorgados como un regalo, en este sentido se refieren a no prestar tanto dinero como para resultar perjudicados si no lo vuelven a ver.


